JOSÉ
RAMÓN JARRIN “Moncho Jarrín”, pasión por los ríos, pesca y excelente “adobador de
moscas”
Creador
del museo de pesca del Passo Honroso en Hospital de Órbigo
Texto
y fotos: Eduardo García Carmona y otros
En
la provincia más importante de España para la pesca de la trucha y con mayor
número de kilómetros de ríos, León, nació y vive JOSÉ RAMÓN
JARRÍN popularmente conocido por Moncho.
Jarrín
es “un soñador de la pesca” pero con realidad auténtica de cómo hacerlo y
demostrarlo. Lo de soñador es porque en sueños o despierto es tanta su afición
que siempre la tiene presente. Tiene fijación por todo lo que se menea en el
agua pero si tiene pintas y se llama Salmo Trutta Fario para él es el “no va
más”.
Vive
la pesca y lo que la rodea con auténtica pasión casi “enfermiza”. Sus amigos le
adoran por ser como es. Persona afable, sencilla, tradicional y amante de los
suyos (familia) y amigos.
Sus
cuadrillas de afición son una auténtica familia con las que se reúne y disfruta
en las orillas de nuestros ríos, especialmente el Órbigo o en la mesa de
montaje “adobando” las mejores moscas que uno se pueda imaginar.
Desde
que descubrió la pesca a mosca seca arte único y que sólo lo enrarecen los
manipuladores de la sencillez, es un erudito de como pescar con ella. Esa mosca
flotante en el agua de cualquier río le “vuelve loco” de entusiasmo y sabiduría
para poder engañarla. Cuando lo consigue, la trata con mimo y cariño para
devolverla con el mínimo daño posible de nuevo a sus aguas.
Al río va a observar pero, sobre todo, a
disfrutar con sus amigos. La amistad y pura armonía caracterizan sus andanzas
“pesquiles”.
José
Antonio “El Abuelo” de Hospital de Órbigo; José Mª Pérez “Chematu”; José Luis
Fidalgo “Pepin o pepinin”; Chaqui de La Mata; José Luis García “pluma, seda y
acero” y un interminable rosario de nombres de la pesca se pueden unir a las
amistades de éste “obrero del río y la mesa de montaje” pero sobre todo de la
amistad.
Es
atento como pocos. Lo da todo por los demás. Sabe del río y de truchas una
barbaridad y continúa aprendiendo porque esa es su “auténtica universidad de la
vida”. Su lema disfrutar del río y la pesca junto a sus amigos se convierte
desde tomar un buen desayuno, hasta preparar una suculenta comida a pie de río
y ofrecer un plato a todo aquel que se cruce en ese momento. No es complicado
verle dialogar con los que se cruzan cerca de donde se encuentre y ofrecer
desde un plato de cocido, hasta un buen postre que para eso se acompaña de
grandes pescadores, también en el arte culinario.
Pero
JOSÉ RAMÓN también es un coleccionista y por ello creó en 1995 un museo para la
posteridad: EL MUSEO DE LA PESCA “EL PASSO HONROSO” de Hospital de Órbigo.
Moncho
se dedicó a solicitar a todos sus amigos y conocidos de la zona aquellos
materiales de pesca de “desecho”, cestas, cañas, carretes, moscas, hilos,
zampones, tiraderas, revistas y libros que, a veces, se meten el “baúl de los recuerdos” o en el cuarto de los
trastos y se abandonan por inservibles o porque, cada año, salen al mercado
otros materiales nuevos y los anteriores se desechaban.
Así,
además de la connivencia de dos pescadores y amigos de Hospital de Órbigo, José
Antonio González Velázquez “el abuelo” y José María Pérez Marcos “Chematu”,
espléndido montador de moscas para la pesca, comenzaron a llegar los primeros
legados para el museo.
Primero
fueron los artilugios de unos y otros de los mencionados. Después, los de
muchos vecinos de la localidad, hasta que la ampliación llegó a las comarcas de
La Bañeza, Astorga y más tarde a toda la provincia e, incluso, al resto de
España y el extranjero.
Girar
una visita a este museo que se encuentra en una sala del HOTEL EL PASSO
HONROSO, de Hospital de Órbigo es adentrarse en el mundo de la pesca a través
de los años, representado por sus diferentes artilugios y materiales utilizados
antes, ahora y en un futuro.
Nos
encontraremos una tienda de pesca con los materiales más modernos, con libros
publicados sobre pesca, ríos y truchas y a su alrededor en vitrinas cerradas,
en expositores al aire libre, en las paredes e, incluso, en los techos, poder
admirar más de mil artículos y artilugios utilizados para pescar.
Nos
llamará la atención una trucha enorme disecada, otros peces más pero, sobre
todo, las más de cien cañas de todos los tipos con marca y artesanas. Cañas de
bambú asturiano, la caña algún campeón del mundo de pesca de salmónidos, cañas
de cucharilla en aluminio o hierro.
En
la paredes redes de todo tipo, tiraderas, nasas, zampones, tridentes, anzuelos
de todo tipo y tamaño.
En
las estanterías cerradas se pueden observar más de 150 carretes de todos los
tiempos destacando una amplia colección de carretes Sagarra, los famosos
Bretones, Olimpia, Dorada o los Mitchel.
A
otro lado del museo vitrinas con libros y revistas de pesca y naturaleza donde
La Enciclopedia “Los tres Reinos de la Naturaleza” de 1854, brilla con luz
propia. Al su lado, publicaciones nacionales y extranjeras como el número uno
de la revista Trofeo Pesca. Un poco más a la izquierda, la mayor colección de
hilos para la confección
de moscas que pueda existir en el mundo: “La Biblia de
Guttemberg” así denominada por los montadores de moscas para la pesca. Una
amplia colección de bobinas de hilo de todos los colores que son el muestrario
completo de la firma Guttemberg, hoy imposible de conseguir. Hilos como el
antiguo 900 para confeccionar el mosquito oliva o aceituna, el fanta, paja
vieja, etc.
Otra
estantería repleta de anillas para cañas, nilón, colas de rata.
En
el apartado de moscas hay que señalar las donaciones de los montadores más
famosos de León y de España, incluso del extranjero. Podremos admirar las
creaciones de Chema de Hospital de Órbigo, de Pablo Castro, José Manuel Ruíz
“Cholo”, José Antonio González “El abuelo”, José Luís Corral, Cirolín, Canina,
Granizo, Luengo, Robles…todos ellos y muchos más montadores de León. Del
francés, Guy Roques o las famosas “parachute” del valenciano Roberto Coll.
¡Para perderse!
Cualquier
aficionado a la pesca o no, cualquiera que desee donar algún artículo de pesca
al museo, incluso fotografías antiguas, lo puede hacer directamente. Este
último apartado, el de las fotos con fotografías en blanco negro y color de
todo los tiempos nos hará adentrarnos en años remotos cuando la pesca era
totalmente distinta y donde los personajes famosos o desconocidos son los
verdaderos protagonistas junto a sus cañas, cestas y peces.
Haber
creado un museo de estas características de manera altruista y pensando en
futuras generaciones para que conozcan las formas de pescar de sus
antepasados merece el reconocimiento y
aplauso de todos.
Quizás
le falta un libro de firmas para que hubiesen dejado constancia de su visita
pescadores como Guy Roques, Jon Huerga Landa, Roberto Coll, los hermanos
Urruzuno, Javier Pereda, Lorenzo Milá, Misako Isamuro y otros miles de
aficionados que han pasado por esta instalación llegados desde los cuatro
puntos cardinales de la tierra.
Lo
importante es que el Museo de Pesca del Passo Honroso en Hospital de Órbigo, aunque infravalorado, continúa ahí. Lo más importante es que nunca falten las
visitas individuales o en grupos para conocer lo que hicieron por y para la
pesca nuestros tatarabuelos, bisabuelos, abuelos y padres para que tan importante
legado no falte nunca y lo tengamos presente.
Gracias
estimado y apreciado JOSÉ RAMÓN JARRÍN, "Mocho Jarrín" porque desde siempre figuras entre “mi
amigos de la pesca” por derecho propio con quien incluso he podido pescar en
pocas ocasiones pero que ha llegado a regalarme alguna de sus creaciones.