MIGUEL ÁNGEL PASTOR PEÑA “Rilo” soñador del río y apasionado de la pesca
Texto
y fotos: Eduardo García Carmona
En tierras leonesas hablar de “Rilo” es hacerlo de un personaje singular. Lo de Rilo le viene de relojes y por ende de su profesión de toda la vida pero, Rilo es el nombre de guerra con el que conocen los pescadores al que fuera dueño de uno de los establecimientos más emblemáticos de la calle Gil y Carrasco de la capital leonesa, Relojería “El Meridiano”.
A MIGUEL ÁNGEL PASTOR PEÑA hace un montón de años que le conozco y suelo verle en muchos de los acontecimientos de pesca que se celebran por tierras leonesas. He salido pescar en su compañía en varias ocasiones junto con amigos mutuos.
La primera vez que acudí a pescar el reo en Asturias fue con Rilo y Juan Fernández Manso. Acudimos al río Narcea en la zona de Cornellana donde se encuentran los cotos de Arenas y Carbajal. Los dos cotos eran los que habíamos elegido por recomendación de Manuel Jesús Caneda para pescar ese fin de semana. Sabía de Rilo por otros pescadores pero nunca había estado pescando con él, por entonces. Al contrario, con Juanito Manso sí y en muchas ocasiones, especialmente, en el río Torío cuando él comenzaba a pescar a cola de rata y yo lo hacía a la leonesa.
Volviendo al reo, Juan me había dicho, porque también era novato en la pesca de pez, que Rilo era un experto a mosca seca y buen conocedor de la pesca de este pez. Así fue como acudimos a pescar el REO a Asturias.
Llevaba
mi tienda de campaña. Acampamos junto a un maizal a la orilla del río en su
zona libre. Habíamos pedido permiso al dueño de la finca que nos dio todas las
facilidades y la verdad es que nos pasamos dos noches y casi tres días de
auténtico lujo haciendo lo que más nos gustaba, pescar. Gozamos de lo lindo.
Juanito nos dio una auténtica lección de cómo se pescan reos a mosca. Me defendí bien con la pesca “a la leonesa” haciendo algún doblete y consiguiendo muy buenas capturas. Rilo, debió dejar su “sapiencia” en casa o no tuvo sus mejores momentos de pesca. Eso es otro cantar.
MIGUEL ÁNGEL PASTOR PEÑA es un leonés pescador empedernido que, desde que nació allá por 1955, debió comenzar a pescar. Tiene historias desde casi niño cuando con 14 años ya salía al Torío y a la zona de Riaño con Benito Fernández Rojo, un gran especialista en pesca a saltamontes.
Niño avispado, se fijaba en todo y así fue como comenzó a despuntar en la pesca y a confeccionar sus propias moscas en plan autodidacta fijándose en grandes especialistas y sus técnicas más básicas.
Posee un amplio conocimiento del río y todo lo que le rodea. Es como una enciclopedia entomológica de la pesca. Insecto que revolotea o cae al agua rápidamente Rilo le pone nombre.
Si te encuentras pescando a su lado siempre estará más atento de ti, que de él mismo. RILO es
corazón, es amistad, es un bonachón pero continúa con el mismo defecto de siempre, es un fumador empedernido. Es raro, muy raro estar a su lado y que no tenga “un charuto” en la boca medio apagándosele. Me refiero a esos puritos pequeños que vienen en cajas de metal que llegan desde Cuba. Así tiene el mozo aspecto de “indiano”, incluso con su sombrero y barba de varios días.Miguel Ángel, es una persona dicharachera y amable, servicial a quien cuando le hablas de pesca se le “nubla el sentido”. La pesca lo es todo, o casi todo para él, además de los perros.
Son
muchos y grandes los artesanos leoneses que se dedican a confeccionar moscas y
mosquitos para la pesca. Miguel Ángel Pastor Peña es uno de ellos pero no es
uno más. Si es singular como personaje también lo es como montador.
En su domicilio del municipio de San Andrés del Rabanedo, donde reside, tiene a su disposición toda una planta de su casa. Es el ático de su vivienda unifamiliar o chalet adosado. Allí estuve con él y allí pude comprobar que, aparte de luz y tranquilidad, tiene todo un taller de relojería y joyería con sus mesas artesanales para el desarrollo de la profesión y, por supuesto, para el montaje de moscas que, aunque de forma no comercial, realiza para amigos.
La pared la tiene repleta de cuadros con sus grandes moscas, algunos les mostramos en el reportaje. Tiene hilos de todo tipo, sedas, y plumas de gallos de León, aunque también de otras aves.
Confecciona moscas secas, estreamers, ninfas, perdigones… de todo un poco y, últimamente, se está especializando en moscas especiales para pescar Black Bass y Carpa. Sobre esta materia no son muchos los montadores que se dedican a realizarlas en León. Conozco en Ávila al amigo Paco; en Salamanca, a otro Paco pero de apellido Redondo, verdaderos especialistas en la confección de poppers, estreamers, ninfas, zonkers, escarabajos, saltamontes, hormigas, ninfas de libélulas, imitaciones de alburnos pero, en León, a pocos.
A Miguel Ángel le ha dado por confeccionar estas moscas especiales para pescar el Bass y las Carpas gigantes de nuestros pantanos. Las pude probar en mi estancia en Canarias y puedo dar fe de que son pescadoras sus imitaciones.
Y ya saben, tal como están las cosas, “a falta de pan buenas son tortas” y tampoco está mal que salgamos de pesca no sólo tras las truchas, reos o salmones, sino de otros muchos peces que tenemos en todas las masas de agua. ¡Ah, por cierto!, hablando de pan, no se olviden de la “mosca del pan” para la carpa, la probé en el embalse de Chira, en la isla de Gran Canaria y me dio buen resultado.
Con Rilo, “mister charuto”, he salido de pesca en muchas ocasiones y sólo puedo escribir que es un gran chaval en el río y como persona “un trozo de pan”.
Gracias, MIGUEL ÁNGEL PASTOR PEÑA “Rilo” por acudir a mi lado a esos ríos de León y por ser como eres. Siempre serás uno de mis amigos de la pesca, por mérito propio aunque algunos digan que eres un poco “pesado”. Será que no te entienden como Guti y yo...jajaja
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