Pescarmona anagrama

sábado, 24 de enero de 2026

Mis amigos de la pesca, RAFAEL “EL SORDO”, cartero de la Valdería (León) y pescador que fue...

 



RAFAEL  MÉNDEZ DE LUIS
, pescador leonés conocido como RAFAEL “EL SORDO”

Cartero de profesión fue uno de los pioneros de la mosca seca en León junto con el maestro de la localidad de Truchas (León)

 

Texto y fotos: Eduardo García Carmona, familia y amigos

 


El popular cartero de Torneros de la Valdería (León), Rafael Méndez de Luis, más conocido por RAFAEL EL SORDO,  no llevará más cartas de amor a sus paisanos/as, aunque ya hacía tiempo que estaba jubilado antes de fallecer en 2019. Tampoco le cantarán sus gallos ni le ofrecerán sus más variados y vistosos trajes.

Las truchas del río Eria, descansarán como lo está haciendo él. El Sordo era muy querido por todos en la zona. Desarrolló muchas virtudes en vida pero, especialmente, la de ser persona y pensar en los demás aunque cuando el río y la trucha estaban por medio se transformaba y "oía" lo que le decía el viento y el agua del río Eria en su discurrir entre piedras.


RAFAEL MÉNDEZ DE LUIS, “Rafael el sordo”
para las gentes del lugar y los pescadores, ha sido uno de los pioneros de la mosca seca en tierras leonesas, modalidad que practicaba junto al  padre de Arsenio Morán,  ISAIAS MORÁN, conocido pescador de competición y perteneciente a la guardería de Medio Ambiente de la Junta. El Sordo fue autodidacta y un fiel reflejo de lo que es un  "copiador de moscas", algo que hacemos la mayoría por no apuntar que  todos a los que nos gusta la pesca y queremos hacerlo con nuestras propias moscas.

EL SORDO, junto con el maestro de la localidad de Quintanilla, JUAN JOSÉ ARIAS,  aunque no disponían de grandes medios supieron sacar adelante a sus familias con un sobresueldo gracias a hacer de “guías” de pescadores belgas y franceses que se acercaban por la zona a pescar mosca seca modalidad que pocos conocían por entonces y que nuestro protagonista supo hacerla “suya”. Tenía en “su coto particular” en aguas del río Eria, un escenario  que conocía como pocos y donde disfrutaba con sus compañeros.


En el año 2012 fue objeto de una estafa junto a su hermana, por parte del director de la sucursal de Caja España, lo que supuso prisión de tres años y seis meses para el director de la entidad bancaria con domicilio en Castrocontrigo, noticia que corrió como “la pólvora” por la comarca de la Valdería y por todo León,  por lo que él y su hermana tuvieron que ser compensados. Así y todo, desde entonces, Rafael EL SORDO no fue el mismo y los problemas se le fueron acumulando.

El recuerdo para un gran pescador y mejor persona que “acurrucado” en la inocencia de su sordera fue engañado por un bancario sin escrúpulos. El Sordo era conocido por  “el bendito de Torneros” al que todos querían además de  sus propios gallos de los que se abastecía para sobrevivir y
confeccionar las moscas para pescar. No, no, ya no cantarán los gallos de pluma de Rafael El Sordo porque están llorando a su patrón, a su dueño.

RAFAEL  MÉNDEZ DE LUIS, famoso pescador leonés uno de los pioneros de la pesca a mosca seca en León  conocido como RAFAEL “EL SORDO”, cartero de profesión, está por derecho propio entre Mis amigos de la pesca.


sábado, 17 de enero de 2026

Mis amigos de la pesca, ARTURO MOLINERO BENEGAS, artista en el río y al torno...



ARTURO MOLINERO BENEGAS
, un artista en el río y con el torno de montaje

 

Texto y fotos: Eduardo García Carmona

 

“Moli” como habitualmente le conocen en el mundillo de la pesca es un ARTISTA, así en mayúsculas, en todo lo referente  a esta gran pasión que es la pesca.


ARTURO MOLINERO BENEGAS
hijo de otro gran pescador que nos dejó hace poco (DEP) que estará con su Mari en el cielo, a la que en su día apodé “Mari calderete” en honor a haber sido la primera oyente en llamar por teléfono a un nuevo programa de la radio de aquella RadioCadena Española programa que presentaba y que titulaba de tal forma, CALDERETE. Ya han pasado años. A su esposo le conocía por la pesca y porque vivíamos prácticamente en el mismo barrio, a dos calles de distancia.

Carmona con Juan Molinero

Con Arturo padre (Molinero Núñez) y sus hijos, Arturo y Juan, fueron muchas las jornadas disfrutadas en el río Órbigo donde acampaban con la caravana familiar pasando todo el verano. Fueron muchos años por el camping de Benavides de Órbigo donde hasta las “truchas” les saludaban porque las tenían controladas y “casi numeradas”. Fue el mejor “campo de entrenamiento” para los tres pescadores.


Molinero padre había llegado de tierras madrileñas y con su Mercedes nos llevaba a todos a pescar a la vez que realizaba alguna visita de trabajo. Era mecánico de máquinas de coser. Siempre me trató como un hijo más y es que esa era su palabra mágica para llamarte. Qué gran hombre. Qué gran pescador y que educación más exquisita. Justo en el local de al lado de su negocio se montó la sede de la Asociación de Pescadores Leoneses Esla con mucha actividad por aquellos años llegando a tener más de 3.000 asociados.


Con todo lo escrito quiero apuntar que a MOLI, el hijo, le conozco casi desde niño. Después llegaron los años en los que se casó y todo lo contrario, “se descasó”. Incluso conocí recién nacida a su hija. Una preciosidad de niña rubia y juguetona que era la “locura” para sus abuelos. Aunque la relación no fructificó, Arturo encontró nuevo rumbo y asentó su vida con otra pareja y volvió a centrarse en la pesca, su gran pasión.

Los dos ARTUROS

“Moli”
llegó a tener una tienda de deportes en el barrio entre Pinilla y Dominicas de la Anunciata pasando “del todo a nada” en poco tiempo. Los negocios son para atenderlos y a él le tiraba más el río que ser “esclavo” tras un mostrador, aunque se dedicaba a lo que más le gustaba pasando muchas horas realizando montajes de moscas a las que les daba salida haciendo buenas cajas, pero…


El caso es que ARTURO MOLINERO BENEGAS está por derecho propio entre los mejores de la pesca por ser un excelente pescador. Practica con maestría el lance a sedal pesado tanto a mosca seca como a ninfa o perdigón y se convirtió en un virtuoso que comenzó a acudir a todo tipo de competiciones realizando

clasificaciones muy buenas y llegando a estar entre los mejores de León, la comunidad autónoma y de España. Destacó en Campeonatos de España y, especialmente, en otras competiciones o “saraos”. En La Semana Internacional de la Trucha de León se subió a los primeros cajones en varias ocasiones como su padre y hermano Juan.

Su dejadez y otras historias hicieron posible que, poco a poco, fuese desapareciendo de la escena de “los campeonatos” aunque lo lleva en sangre y volvió más tarde continuando siendo un “fenómeno”.

Destaca sobremanera como montador de moscas para la pesca. Aún recuerdo sus primeros tricópteros negros con tejadillo flor de escoba y hackle rubión que se los rifaban los pescadores. No digamos de las efémeras, imitaciones que “bordaba” con maestría y que continua haciéndolas. Moli, siempre ha tenido una gran habilidad para

el montaje de artificiales y eso se nota en los muchos acontecimientos en los que ha participado y participa, caso de La Feria de La Vecilla, donde ha sido protagonista varios años dejando con cara de admiración a miles de pescadores que le observaban y siguen.

Siendo un artista en el río, en lago lo es también y por algo Miguel Ángel Marsó le contrató para su lago de pesca aunque la historia tampoco cuajó.

ARTURO MOLINERO BENEGAS “Moli” se ha codeado con los mejores pescadores de España y el extranjero siendo una mayoría de ellos admiradores de sus montajes de seca.

Moli tiene una intuición especial cuando sale al río y se centra tanto en lo que hace que sólo tiene “ojos” para ver todo lo que se menea en el río, leerlo y pescarlo. Estar  a su lado es garantía de éxito en la pesca porque, además, es un buen instructor. La pena es que como todos los “genios” termina obcecado y pierde el tino olvidándose del mundanal ruido.

Su hermano Juan es otro excelente pescador, quizás tanto o más que éste, y llegó a estar en la élite de la pesca en León. Por motivos de trabajo recién casado tuvo que irse a vivir al Bierzo perdiendo mucho contacto con la competición pero esto sería otra historia.


Gracias ARTURO MOLINERO BENEGAS “Moli” porque a pesar de haber perdido mucho de aquel contacto de muchos años que teníamos, continúas siendo una persona apreciada por éste que escribe y cuenta “alguna pequeña parte de tu historia”. Historia que no me cabe la menor duda se incrementará a poco “que vuelvas”.

Por ello y mucho más tienes un hueco entre “mis amigos de la pesca”.

Nos vemos en marzo en LA FERIA DEL GALLO DE LA VECILLA, los días 7 y 8.

sábado, 10 de enero de 2026

Mis amigos de la pesca, JOSÉ MIGUEL OLMOS ÚBEDA, un riojano de Santo Domingo de la Calzada...

 


















JOSÉ MIGUEL OLMOS ÚBEDA, un riojano de Santo Domingo de la Calzada

 

Texto y fotos: Eduardo García Carmona y J.M. Olmos

 

José Miguel Olmos Úbeda es un riojano nacido en Santo Domingo de la Calzada, localidad muy importante en el medievo y localizada en la Rioja Alta. Es un gran amante de la pesca “a la leonesa” o mosquito ahogado que dicen en su tierra.

Siendo ribereño del río que da nombre a su Comunidad Autónoma, el río Oja, un río que desaparece o se queda en “casi nada” cuanto se funde el agua de las nieves de La Demanda, no es de extrañar que José Miguel, desde que estuviese en el vientre de su progenitora, sintiese las aguas cantarinas del río y se aficionase a la pesca.


La leyenda  del “Ahorcado, el gallo y la gallina”, historia que tiene que ver con el Camino de Santiago y un milagro acaecido con un peregrino al que mandaron ahorcar tras ser denunciado por una despechada posadera que se había enamorado de él, milagro que no fue otro que volviese a vivir así como “el gallo y la gallina” que se estaban metiendo 
en la posada "entre lomo y espalda" .


Si encima tenemos la leyenda como uno de los símbolos de esa tierra, tampoco es raro que se aficionase a la confección de moscas para la pesca con pluma de gallo, no el de aquél de la posada si no de los gallos de la pesca de León en La Cándana de Curueño, Sopeña, Aviados, La Vecilla o Campohermoso, donde posee grandes amigos.


OLMOS ÚBEDA
me comentaba que sus recuerdos siempre están asociados a algún rio o arroyo y ligado a una caña.

Ha pasado o practicado todas las modalidades de pesca: cebo, cucharilla, ahogada y seca, hasta que decide volver a la mosca ahogada tradicional.


Comenzó a pescar esta modalidad tradicional en tierras leonesas de ahí su apellido “pesca a la leonesa” de forma autodidacta como muchos de nosotros y, gracias a las nuevas tecnologías, ha ido adquiriendo conocimientos. La ayuda desinteresada de grandes pescadores y montadores repartidos por toda la geografía española a los que hoy considera buenos amigos ha sido primordial.


Por este motivo JOSÉ MIGUEL quiere devolver los conocimientos adquiridos poniéndose a disposición de cualquier persona que tenga dudas.

En La Rioja existen tres cuencas trucheras: Oja-Tirón, Najerilla e Iregua,  con algún afluente soberbio,  que siempre han dado brillo a la pesca en esta zona de España.

Apunta JOSÉ MIGUEL que, “la merma actual de peces en sus aguas, tanto en cantidad, como en calidad debe ser parecida a lo que ocurre en otras Comunidades.

La pena es que no haya un gobierno valiente, que dicte normas que de verdad ayuden a la conservación de los ríos o lo que es lo mismo, por sus peces, como ha ocurrido en la Comunidad Autónoma de Castilla y León donde desde hace unos años sus políticos, pese a la contestación social del momento y años posteriores, sacaron adelante una Ley de Pesca vanguardista y proteccionista para los peces, o lo que es lo mismo para las aguas en las que habitan” por lo que, asegura, continuarán luchando.

Esa lucha comienza a dar sus frutos y algo se están recuperando ríos insignes en La Rioja como el Iregua y el Najerilla aunque todavía se puede hacer más, mucho más para conseguir que los cantos rodados de esos ríos vuelvan a “flocer con peces de pintas rojas y negras” y
Río Oja
La Rioja vuelva a albergar a pescadores de toda España y el mundo porque las posibilidades de la pesca ligada al “etnoturismo” y el “enoturismo” sería una lanzadera importante para las localidades de toda la Comunidad Autónoma y oportunidad de compartir tradiciones y usos o costumbres de una tierra repleta de viñedos y bodegas que promocionarían, además de la pesca, el turismo del vino en una tierra referente en vinos de gran calidad y renombre en España y el mundo como es el vino denominación de origen de La Rioja sin olvidar la riqueza gastronómica.


Gracias
JOSÉ MIGUEL OLMOS ÚBEDA, porque desde que nos conocimos en la Muestra del Gallo de Pluma de León, en La Vecilla, por derecho propio has pasado a ser uno de “mis amigos de la pesca”.

sábado, 3 de enero de 2026

Mis amigos de la pesca: TOMÁS GRANIZO FERNANDEZ, maestro de la pesca a mosca de la piedra...



TOMÁS GRANIZO FERNANDEZ
, maestro de la pesca a mosca de mayo o mosca de la piedra y en la confección de la saltona común

Bernardo Alonso y Mundo “el andarríos” fueron sus maestros

 

Texto y fotos: Eduardo García Carmona

 

La fama se gana a base de trabajo no por conformismo y TOMÁS


GRANIZO FERNÁNDEZ
es un maestro de la pesca en todas las modalidades destacando, especialmente, a “mosca de mayo o mosca de la piedra”. Cogía los insectos a pie de río en las hierbas frescas al amanecer o al atardecer. Así lo pude comprobar en una jornada de pesca a su lado hace 50 años. Llevaba un canuto de caña de bambú con pequeños orificios y un tapón de corcho en la parte superior por donde introducía las moscas según las iba recogiendo de la naturaleza. Aquello, para mí, fue una grata sorpresa pero poco comparado con lo que les voy a relatar.

TOMÁS GRANIZO FERNANDEZ, nació en Benavides de Órbigo (León) hace 87 años (1938), ya llovió.

Es una persona singular, campechana y claro como el agua. “Sin pelos en la lengua” tiene como norte a la familia y la amistad pero, “entre ceja y ceja” el río.

A Tomás le conocí sentado en la primera mesa del bar Granizo en Benavides de Órbigo. Aún le recuerdo como si fuese hoy. Tras la puerta de entrada del bar se encontraba la mesa donde, junto a la ventana, tenía los trastos de montaje de mosca: anzuelos, hilos, brincas y plumas de gallo de León del que siempre


habla maravillas reconociendo que es “una de las grandes riquezas” de esta tierra leonesa maltratada y olvidada por los políticos, a los que urge una reacción en favor del GALLO DE LEÓN por lo que significa y por ser “algo único”. En la mesa y de entrada un lado tenía un plato de cocina blanco donde por el borde colocaba pequeños montoncitos de pelos de pluma mojados con saliva alineados por montones de diferentes colores y brincas. Eran las plumas de los gallos preparadas para colocar en los cuerpos de las moscas ya confeccionados con un torno manual. Así era “la fábrica de moscas de pesca en serie” de Tomás Granizo.


Le conocían no sólo en León, casi me atrevo a decir que en todo el mundo porque sus saltonas, especialmente la común, tenía su propio nombre y no había otra igual. Era la saltona de Granizo. Efectivamente, había otras como la de Majo o Canina pero las de Granizo eran “las suyas”. Tenían algo especial.

Tomás antes de montador de moscas para la pesca fue pescador como la gran mayoría de los niños de la época. Con algo había que jugar y pasar el tiempo, aunque su madre cada vez que el niño llegaba a casa con truchas se enfadaba por el peligro que tenía el río Órbigo. También se sentía orgullosa.

Por entonces Tomás vivía con su padres en Veguellina de Órbigo. Sus padres regentaban un bar cerca de la estación del ferrocarril. Allí conoció a grandes prebostes de la pesca y el montaje de artificiales, caso de Bernardo Alonso, gran montador leonés, y Mundo “el andarríos”, que así le conocían. Ellos fueron parte de la causa de que Granizo comenzase a aficionarse a pescar cada vez más y emularles.


Lo que en principio era una vara para pescar con bramante, después se convirtió en la primera caña “de verdad” con “tanza” y sin carrete. Más adelante llegó su primer carrete de pesca pero ya por entonces era un especialista en pescar a cebo. Más tarde, la mosca de mayo o mosca de la piedra pero para eso pasaron unos años más, no muchos.

Se fue curtiendo en el montaje de moscas gracias a las lecciones de Bernardo Alonso e hizo “carrera” como gran especialista en ahogadas, aunque terminó montando todo tipo de moscas. Llegaron a tener tanta fama sus imitaciones que “no daba abasto” en surtir a las personas que se las encargaban. Nunca vendió a tiendas o armerías, sólo a amigos y conocidos pero, la fama le llegó tan rápido que tuvo que “echar mano” de su primo Pepín y de Ángel Carbajo. Ellos montaban los cuerpos en serie y Granizo ponía las plumas a las saltonas, especialmente.


Era una entrada extra para la economía familiar, como lo fue la venta de truchas. Muchas vendió Tomás, aunque muchas más pescó. La frase, “si las pusiera una detrás de otra, llegarían hasta Madrid”, me comenta.

Lo más curioso es que nunca le denunciaron.

La mosca de mayo, según Granizo, es el arte de pescar más bonito que ha conocido, difícil y fácil a la vez pero, para ello hay que estar muy centrado y pendiente de todo lo que ocurre en el río. Tomás me dice, “cuando presentas la mosca de mayo en el río, la rapidez es lo que prima. Después, disfrutas como nunca. El hachazo cuando la trucha sube a comerla es tremendo. Los tirones son tan fuertes y los saltos que dan al subir son increíbles. Se parece mucho a la pesca del reo”.

Precisamente fue un gran pescador asturiano, Miguel Ángel Magadán quien le instruyó para pescar a “formiga alada”, aplicándola en los ríos de León como el Órbigo, Omañón y Omaña. Esta es una pesca total y hermosa, también.

En un riachuelo que baja del Valle Gordo, por Fasgar, para dejar sus aguas al Omaña, con tan sólo un palmo de agua, sacó un ejemplar de un kilo, “no se me olvidan los colores rojos de las pintas y lo grandes que eran. Era increíble sacar esa trucha en un palmo de agua”.

TOMÁS GRANIZO FERNÁNDEZ, también fue pescador de competición llegando a ser subcampeón de España, en Pontevedra. “Me robaron el primer puesto haciendo trampas para un gallego que jugaba en casa”. Así y todo se proclamó subcampeón de España y campeones por equipos con León.

Pescaba a cucharilla y mosquito ahogado y aunque entonces, Victoriano Cuervo “El Turra” era el mejor a cucharilla, Tomás no le andaba a la zaga quedando en ocasiones por delante del de Astorga.

Anécdotas tiene cientos y aquí les contaré un par de ellas.

Victoriano Cuervo El Turra
Me cuenta Granizo que, “un día llegó de vacaciones a Benavides un escritor madrileño que venía con un amigo mío y quería salir a pescar. No quiso darme el nombre. “Eso sí, me regaló su libro dedicado especialmente.

Le llevé a pescar al río Omaña. Le dejé en una de las mejores zonas y le enseñé lo que quería: pescar a mosca de mayo. Lo primero, a colocar la mosca viva en el anzuelo y como tenía que hacer el lance y le dejé sólo y me fui a pescar un poco más abajo. Después de un buen rato volví para saber cómo le había ido. Tenía una trucha en la cesta. Me preguntó qué tal yo y le dije que abriese la cesta. Quedó asustado al verla llena de truchas, con ejemplares de casi el kilo. Le regalé la pescata y marchó más contento que un niño de estreno”.

Con 87 años, Tomás Granizo, continúa saliendo a diario al río a pasear y así se conserva. Es un observador y por ello me comenta que después de muchos años al Órbigo han vuelto “la palometas” una mosca que casi había desaparecido.

La Guardia Civil, en dos ocasiones, le dio el alto en el río con la intención de denunciarle pero nunca lo consiguieron, “porque no quisieron”, dice riéndose.

“En Vegas el Condado, río Porma, en el tramo libre, oigo silbidos cerca y como les había visto desde hacía rato, disimulé todo lo que pude hasta que se me echaron encima. ¡Hombre, no se está dando cuenta de que le estamos llamando!

Pues no, les dijo. Creí que estaban silbando a algún perro y por eso no les hice caso. Le solicitaron la licencia y que vaciase la cesta en la pradera junto al río. El guardia civil más joven que vio aquellas truchas enormes llamó al compañero y le dijo: esto es un pescador de verdad. Truchas enormes y en mayor número de lo permitido pero ni una pequeña. No me denunciaron y encima me dejaron pescando un rato más. Por cierto, les quise regalar las truchas y no las quisieron”.

“En otra ocasión en Villafeliz de Babia, había salido a pescar de madrugada, casi de noche, y de vuelta al coche cuando estaba guardando la cesta, llegó una pareja de la Guardia Civil. Un cabo y un número. Me dije para mí mismo: ya me pillaron. Me pidieron la licencia y me preguntaron si comenzaba a pescar. Les dije que sí, que en minutos saldría al río. Como vieron que la caña estaba plegada., ni me miraron la cesta y me desearon buena jornada y se fueron. Ese fue el día que creí sería la primera denuncia pero, tampoco…

Lo dicho, a TOMÁS GRANIZO nunca le denunciaron y mira que pescó y vendió truchas. Eran otros tiempos claro.

Por cierto, en el antiguo bar de Granizo, en Benavides de Órbigo además de comer unos huevos con bacalao y tomate en cazuela de barro siempre que acudía a pescar o a verle, en una ocasión que fui a grabar un programa para Televisión de León, la cadena local con la que colaboré, nos ofreció al cámara y a mí, una comida exquisita que nunca había probado. 

Ni se imaginan que podía ser. Sencillamente, unos LOMOS DE LUCIO, blancos como la leche, preparados por él a la vinagreta.
Ha sido uno de los manjares más exquisitos que comí en mi vida. Eso sí, los lomos desechos o migados, no tenían ni una espina. Menudo salpicón. El lucio es un pez lleno de espinas y quizás por eso despreciado en la gastronomía española, no así en la francesa donde es muy apreciado.

Esta es parte de “la historia” que me ha contado este buen amigo de pesca que me impresionó cuando le conocí y más ahora porque, a sus años, nació en 1938, continúa siendo un “chavalín”.

Gracias TOMÁS GRANIZO FERNÁNDEZ porque por derecho propio formas parte de mis amigos de la pesca. Eres grande, muy grande e historia para generaciones venideras.

Mis amigos de la pesca, RAFAEL “EL SORDO”, cartero de la Valdería (León) y pescador que fue...

  RAFAEL  MÉNDEZ DE LUIS , pescador leonés conocido como RAFAEL “EL SORDO” Cartero de profesión fue uno de los pioneros de la mosca seca e...