Pescarmona anagrama

viernes, 26 de diciembre de 2025

Mis amigos de la pesca: LUIS MARÍA FERNÁNDEZ LUENGO "maestro de pescadores y adobadores de moscas...



LUIS MARÍA FERNÁNDEZ LUENGO
excelente montador de moscas. Una de las personas más activas de la pesca en León y autor de dos guías de pesca

 

Texto y fotos: Eduardo García Carmona y Luis Mª

 

LUIS Mª FERNÁNDEZ LUENGO es un pescador leonés de La Bañeza, uno de los "personajes" más carismáticos de la pesca en León. Además de ser un


excelente especialista en pesca a mosca seca Luis ha participado desde hace muchos años en la fase concurso de la Semana Internacional de la Trucha de León habiendo llegado, en algunas ocasiones, a pugnar por el triunfo final. Ha estado presente en muchas competiciones provinciales, autonómicas e internacionales.


Comenzó a pescar truchas a los 9 años de la mano de su abuelo el comisario del cuerpo de policía de León y célebre pescador, Julio Luengo. Después continuó por tierras de La Bañeza y en León con su amigo y compañero, Enrique Ramos “Kike Sabugo” haciéndose inseparables.

Luis María es un gran artesano en el montaje de moscas y han sido muchos los campeones que las han utilizado, especialmente su amigo Enrique Ramos.

Ha sido presidente de la Federación de Castilla y León de Pesca y Casting. Miembro del Comité Nacional de Salmónidos de la Federación Española de Pesca y Casting. Capitán de la Selección Nacional de Pesca a Mosca en el Campeonato del Mundo de Canadá en 1993 y en el Campeonato del Mundo de Irlanda en 1995. Pero, si
por algo ha destacado en toda su andadura es por el apoyo constante a cualquier actividad que tuviese que ver con la pesca. Tanto se ha implicado que  ha “creado” eventos de toda índole y ha sido fundador de La Asociación Pesca Club de La Bañeza; Asociación Leonesa de Pesca con Mosca; Casting Ciudad de La Bañeza; Casting Ciudad de León; Open de Pesca a Mosca Reino de León y El Open de Internacional de Clubes Pesca a Mosca de Santa Marina del Rey. Fue el organizador las “Primeras Jornadas de Pesca y Comunicación Social”, de la Diputación de León.


Autor de, “Guía de insectos acuáticos y moscas artificiales para la pesca en la provincia de León” y “Guía de la pesca en el rio Órbigo”.

Es tanto lo que ha abarcado este pescador que, si fuese cantaor flamenco sería el “cantaor completo”. No entiendo cómo ha podido tener tiempo para tanto, incluso ha sido pregonero de la 49ª edición de Semana Internacional de la Trucha de León. Méritos no le faltan.


Aún recuerdo cuando dejé de realizar las páginas de pesca en LA CRÓNICA DE LEÓN y su director por entonces, Óscar Campillo Madariaga, me pidió que le dejase un sustituto. Le presenté no sólo uno, sino dos: Luis Mª Fernández y Enrique Ramos.


Muchas de las moscas, una colección inmensa que llegué a publicar en los dos periódicos locales de León estaban dibujadas con gran maestría por Luengo y me sirvieron en los años 80 para informar con detalle de cómo podían ser confeccionadas.


Anécdotas tengo muchas para contar, especialmente, con su amigo Enrique Ramos con el que ha corrido “mundo” e infinidad de aventuras y anécdotas a pie de río. Quizás una de las primeras ocurrió cuando de niños ambos con  pantalón corto y paseando por la orilla del río Duerna en su
desembocadura en el Órbigo cerca de La Bañeza en compañía del padre de Luis en un atardecer de verano, éste observó algo sospechoso en el río muy próximo a la orilla. El padre de Luengo, comisario de policía, dejó a los niños a una distancia prudencial y se acercó sigilosamente hasta la zona. Allí agazapado observó las

maniobras de una persona metida hasta la cintura en el agua y escarbando con sus manos entre las aucas y piedras. Al ver que lo que sacaba lo metía en una bolsa enseguida le dio “el alto”. El paisano, al escuchar la voz fuerte del comisario casi le da un infarto. Ante el requerimiento de “salga usted del río” el hombre entró en pánico. Le enseñó la placa de policía y el furtivo no terminaba de reaccionar. Al final titubeando y con voz entrecortada le dijo, “señor, señor…no estoy haciendo nada malo”, pero no salía del agua.

Los dos niños, Luis y Enrique, se fueron acercando al lugar y pudieron comprobar lo que ocurría en primera fila.

El furtivo estaba metido en el río al anochecer aprovechando la mejor hora de pesca pero se había metido en pelotas y la ropa la tenía en la orilla a recaudo.

Requerido por el comisario no quería salir el hombre porque le daba vergüenza. Estaba como su madre le había traído al mundo.


Una vez que se consiguió deshacer el entuerto el  hombre salió pitando recogiendo la ropa guardada en la orilla. Mientras, los críos se tronchaban de la risa viendo el espectáculo.

Lo que estaba pescando el furtivo eran cangrejos de los de antes, los autóctonos.

Los cangrejos volvieron al río y, al pescador, seguro no le quedaron más ganas de volver a furtivear cangrejos algo que en  aquella zona ocurría todos los días.

Otra aventura ocurrió cuando ambos eran jovenzuelos y tiene que ver con una pesca furtiva en un coto del río Porma que tenía un guarda que vigilaba día y noche las orillas. Pocos se atrevían a pescarlo sin permiso. Estos dos jovenzuelos decidieron ir a pescar en su “dos caballos” y se metieron sin permiso en el tramo acotado. Cuando mejor
estaban pescando vieron que por la otra orilla se acercaba el guarda montado a caballo. Salieron lo más rápidamente posible del río. Guardaron todo en el coche y sacaron una lona que siempre llevaban para guarecerse del sol en las barbacoas de pesca con los amigos. Cubrieron el coche con la lona y cuando el guarda estaba próximo buscando a los furtivos se pusieron a gemir como si de una “pareja en plena acción se tratase”. El truco resultó y “el hombre del caballo” continuó su vigilancia por el río sin atreverse a molestar a la “pareja haciendo el amor”.

Increíble pero cierto. Eran historias de los años 80.



Gracias LUIS MARÍA FERNANDEZ LUENGO por las jornadas que hemos disfrutado juntos por el río y en especial por tu amistad y confianza depositada para que te presentase algunos de los eventos de pesca célebres en León, España y el extranjero Así como cuando te presenté en 2015 como PREGONERO de La Semana Internacional de la Trucha de León, claro la de antes.

lunes, 22 de diciembre de 2025

DESAPARECE EL SALMÓN EN RÍO ULLA (Galicia)...



EL SALMÓN EN EL RÍO ULLA DESAPARECE…

Un estudio realizado por infrarrojos así lo certifica

Preocupación entre los pescadores gallegos y ¿en Asturias y Cantabria, qué?

 

Texto y fotos: Eduardo García Carmona y OK Diario

 

En Pescarmona llevamos años denunciando el grave problema por el que atraviese la población española del SALMÓN ATLÁNTICO en todos los ríos de la cornisa Cantábrica pero, “que si quieres arroz Catalina”.


Prácticamente, ningún organismo oficial se ha tomado en serio la grave situación de ésta especie en los ríos de la cornisa Cantábrica excepto en el País Vasco.

Ahora, salvo alguno parches de alguna CCAA sólo se ha legislado para disminuir los días de captura o


el número de extracciones cuando el peligro lleva años acechando. Sólo Castilla y León con otro salmónido, LA TRUCHA, tomó conciencia y sacó adelante una nueva LEY PROTECTORA y, aunque no es la panacea, al menos algo importante se ha hecho y los ríos de la comunidad lo demuestran.


Los problemas pueden ser irreversibles según éste estudio realizado con el sistema RIVERWATCHER-CS donde una cámara instalada en Xirimbao registró sólo tres salmones a lo largo de 2025. Este sensor, durante la 24 horas del día en 365 días, detecta cada pez que pasa y registra su tamaño.


La contaminación de las aguas, metales pesados, vertidos de todo tipo, incluidos los ganaderos están haciendo posible con el cambio climático de que el SALMÓN ATLANTICO desaparezca en España.

El artículo firmado por Sofía Narváez, periodista graduada en la Universidad Francisco de Vitoria el pasado día 20 de diciembre y publicado en OK Diario no tiene desperdicio.


Vuelvo a preguntar a autoridades y pescadores, ¿queremos para Asturias y Cantabria lo mismo que en Galicia?

La línea de capturas desde hace muchos años está en descenso preocupante según el estudio de capturas.


 

sábado, 20 de diciembre de 2025

Mis amigos de la pesca: VÍCTOR MANUEL MOLLEDA FERNÁNDEZ “el mudo o silencioso” campeón del mundo...



VÍCTOR MANUEL MOLLEDA FERNÁNDEZ
, campeón del mundo de salmónidos mosca máster, criador de gallos y otras aves y excelente montador de moscas para la pesca…

 

Texto y fotos: Eduardo García Carmona

 


Algunos le que conocen como “el mudo o el silencioso”, especialmente en tierras leonesas. El primer concepto no es correcto porque habla, no es mudo. El segundo, da “en el clavo” de como es éste pescador leonés.

VÍCTOR MANUEL MOLLEDA FERNÁNDEZ nacido en la falta sur del monte Teleno con el río Eria como testigo de sus andanzas infantiles y los Montes de León como muralla natural de una bella comarca donde todo es saludable y “rico-rico” como la fábrica de chocolates Santocildes que


da fama a la localidad de Castrocontrigo, es un personaje especial.

Tuve la suerte de conocerle hace años gracias a las competiciones de pesca y porque ambos


pertenecíamos a un mismo club, el C.D. de Pesca a Mosca Órbigo (León). Con Víctor pude participar en pachangas y otros eventos de pesca organizados por el club pero no como compañeros de salidas de pesca. No he tenido la suerte de vivir la pesca de cerca con él, salvo en La Patagonia chilena gracias a un viaje que organizamos varios pescadores, siendo él uno de los componentes de la expedición.

Ha sido en las distancias cortas, aunque muy lejanas en kilómetros, donde pudimos conocernos aún más y comprobar su calidad humana. Víctor tiene la amabilidad y el saber estar como “bandera”, además de la de León y, quizás, por ser muy reservado o parco en palabras le conocen por “el mudo”. Más vale saber escuchar que hablar
demasiado, le debieron aconsejar y por ello es apreciado y querido por todos los que le conocen. Es un empresario trabajador a quien no “le regalan nada”, sufridor que no se arredra por las dificultades, serio, honrado y amigo que cuando entrega “ese banderín” es para toda la vida.

MOLLEDA es una persona apreciada allá donde va o se le invita. Sabe estar y eso, junto lo anteriormente expuesto es suficiente para “que le quieran”.

Es un observador como pocos he conocido tanto en la vida diaria, como en el río. Practicando el arte de la pesca  es un auténtico

especialista con la caña de 9 o 10 pies, lanzando con el sedal pesado a mosca seca o ninfa y sus variantes. Como una gran mayoría de pescadores comenzó con el cebo, cucharilla y mosquito ahogado, principalmente, por los ríos de su zona de influencia, como Eria, Tuerto, Duerna y Órbigo. Cuando sale a pescar mira la zona con ojos de azor, escrutando las aguas y “todo lo que se menea en ellas”.

No es de extrañar que junto con otros cuatro pescadores más, (Javi Tejedor, Prada, Isaí, Rubén Sánchez y Molleda) tres de su mismo club, hayan conseguido en 2018 ser los mejores del mundo en competición celebrada ese año en tierras asturianas.
Este, sin lugar a dudas ha sido su mayor éxito en competición con la selección de España pero ha participado en muchas “batallas” por León, la comunidad autónoma, campeonatos de España y media Europa en competiciones oficiales y no oficiales como en Portugal o Francia. Es un maestro del sedal pesado y no se suele dar ninguna importancia, de ahí su calidad humana y que le quieran allá donde va.

En la localidad leonesa de Castrocontrigo he conocido la casa familiar y “su corral” donde tiene gallos y gallinas de pluma para la pesca pero, sobre todo, codornices, perdices y faisanes. Posee un amplio criadero donde estas aves destinadas a jornadas cinegéticas tienen un “voladero” espléndido. Viven prácticamente en libertad hasta que son utilizadas cinegéticamente. Le son solicitadas de toda España siendo la mayor vía del negocio para la familia.

Diferente es el arte de la cría de gallos y gallinas destinados a pluma para la pesca y más si la finca está fuera de la zona del Curueño o Boñar pero, aquí está Molleda para desvivirse por sus ejemplares a orillas del río Eria, aunque con los problemas de las enfermedades que sufren estas razas de gallos y los cuidados que requieren, junto a medicinas y suplementos alimenticios, (grano de maíz y trigo especialmente), el negocio cada vez es menor y prácticamente ha dejado de existir para él como tal. Lo mantiene por distracción. Otra cosa es el uso personal que hace como pescador y montador de moscas para la pesca.

Mientras la raza  de gallo indio prácticamente ha dejado de existir en su corral, otra cosa son los gallos pardos con plumajes espléndidos de belleza, tersura, brillantez y moteados. Tiene unos “pardos flor de escoba”, muy buenos.

Como montador de moscas puedo dar fe de que he pescado con su tricópteros en La Patagonia chilena y he gozado como nunca en el río Paloma, Cisnes, Huemules, Ñirehuao, Simpson o Mañihuales. Cada lance era pura diversión porque salían “las pintonas patagónicas” a devorarlos. Qué manera de tomar el engaño y con qué ganas. Nunca podré olvidar las dos jornadas que disfruté en el río Paloma sacando a mosca seca y sólo utilizando el mismo tricópero de Molleda, más de un centenar, con ejemplares superiores a 700 o 1.000 gramos que pelaban como auténticos “dinosaurios”.

Aunque he participado en tres viajes “patagónicos”, con Víctor sólo he coincido en uno y, Molleda, nos deleitó con su amistad y cariño mostrando todo su “poderío” con un arsenal de moscas que ofrecía en todo momento.

Los pescadores en Chile acudíamos al río con un guía, divididos en grupos de tres y Molleda estaba acompañado por Paco Frutos, el “farma de Castrocontrigo” y presidente de la federación leonesa de pesca y Goyo Hernando. A cada cual mejor en todos los sentidos.

Qué grandes días pasamos juntos pescando y con comidas a pie de río o en “el lodge” preparadas por

Mauricio y Patricio, los guía chilenos. Eran auténticos manjares de aquellos lares o cocina patagónica chilena.

Habrá que reencontrarse como hicimos, en alguna ocasión, en la bodega de José Luis o con Jose “Guti”, en su casa de Villaobispo, con una gran paella por medio.


Esperando que se vuelvan a repetir los reencuentros, hasta entonces, sólo restar escribir que, además de excelente persona y gran pescador, eres una persona entrañable, servicial y AMIGO de los que se escriben con mayúscula.

Gracias VICTOR MANUEL MOLLEDA FERNÁNDEZ por ser uno de “mis amigos de la pesca” y que continúes muchos años disfrutando de nuestra afición-pasión.

lunes, 15 de diciembre de 2025

MIRTA Y AMADOR cierran LA VENTA DE GETINO en León junto al río Torío...



LA VENTA DE GETINO CIERRA
después de dar de comer durante más de 150 años…

La cuarta generación de la familia González Díez, Mirta y Amador sus actuales propietarios, se jubilan

 

Texto y fotos: Eduardo García Carmona

 


Cuando pescamos el coto de Felmín, en el río Torío (León) aparcamos bajo el ciruelo existente frente a La Venta de Getino “Casa Amador” con las aguas termales a sus pies aguas excelentes para las afecciones de reúma. Después de la jornada de pesca volvemos al mismo lugar para

comer ese cordero al horno que se degusta en este lugar único de Los Arguellos leoneses, aunque en sus años, ADONINA GONZÁLEZ DÍEZ “Dona”, madre de Amador, que por ese diminutivo la conocían sus más allegados y clientes, alma de los fogones en La Venta, siempre te recibía con una tortilla recién hecha y te ofrecía su plato casero de patatas con carne que resucitaban el cuerpo “roto” después de una jornada de pesca en el acotado.


En Getino, primero desapareció La Venta de La Herrera, donde nació el guarda del coto de El Castillo, Paulino Gutiérrez, recientemente fallecido. Ahora toca turno a la popularmente conocida como Venta de Getino o Casa Amador, aunque quien la trabaja “culinariamente” es Mirta la esposa de Carlos González, el hijo de Amador y Adonina, Dona (Dep).

Carlos y Mirta forman la cuarta generación de aquella familia González Díez que inició su trabajo en La Venta.


Tras la pandemia del coronavirus, parecía que no se volvería a abrir este negocio familiar situado a pie de carretera. Hubo otra ocasión parecida en la a punto estuvo del cierre, fueron “vacaciones obligadas” y fue por una enfermedad.

Ahora sí SE CERRARÁ La Venta de Getino “Casa Amador” porque Mirta y Amador SE JUBILAN. Lo que será para júbilo del matrimonio, para nosotros, sus clientes, es “una pena” porque no volveremos a ver a Mirta


toda desaliñada con su ropa entre juvenil y clásica, con su sonrisa singular en el rostro, rostro curtido en sus “mil y un días” de trabajo entre fogones de leña, a la antigua usanza y  rostro sacrificado por días de trabajo en La Venta y en el campo y eso quema mucho. Lo peor

es que no volveremos a saborear los guisos de siempre, con sus platos de cuchara como las verdinas con almejas, garbanzos con langostinos, arroz, judías, ensaladilla rusa o una simple sopa que sabían a comida familiar. Tampoco el cordero mayor preparado al horno como pocos lo saben realizar, las patas de cerdo, el rabo de toro. ¿Y los postres qué? Postres caseros como la tarta de manzana, tocinillo de cielo y su famosa tarta de queso. Todo, todo casero.


Nuestro estómago se quedará “viudo” de suculentos manjares culinarios realizados con mimo para sus clientes de fin de semana, especialmente, que abarrotaban el pequeño comedor de la venta y el exterior construido años después. Ya no podremos tomarnos un vino, cerveza, sidrina o un simple café en

su terraza única a pie de carretera y después de cruzar las Hoces de Vegacercera, por un lado, o bajando desde la collada de Cármenes, por el otro, dejando el pico Fontún con casi 2.000 metros de altura a un lado.

El ambiente de Casa Amador o La Venta de Getino era tan familiar y con un comedor único en su parte antigua que, más bien parecía que estabas comiendo en su casa invitado.


El comedor no era grande pero sí entrañablemente familiar por eso mis amigos y yo gustábamos de comer dentro de la casa antigua, no en la zona o comedor nuevo.

Mirta es  el alma de la Venta de Getino y aunque se cierre, en nuestras retinas y estómagos estará siempre presente.


Carlos
, su esposo, se encargaba de atender el bar y disponer sobre las mesas el correspondiente servicio. Mirta, se encargaba de todo lo demás, salvo cuando tiene ayuda extra o externa, especialmente en verano, porque el negocio se llenaba y había hasta cola para poder comer.

Nunca han tenido carta para los comensales. Se come lo que haya en el mercado. Todo lo que se ofrecía comer, estaba hecho con ingredientes frescos y de temporada, cocinados como los hacían nuestras abuelas, en fogones de carbón y es que Mirta es una auténtica “guisandera” de las de antes.


Carlos y Mirta
se conocieron de muy jóvenes. Carlos cuidaba el ganado familiar y a Mirta ya la conocía pero,  en 1981 entró a trabajar en La Venta, con 19 años y el negocio familiar que nació como “venta de arrieros” en su tránsito hacia Asturias y otras zonas de Los Arguellos, con muchos clientes mineros procedentes de la zona de Matallana de Torío, especialmente, se convirtió en el negocio familiar que pocos esperaban que funcionaría como lo hizo, pasando de vender vino en la barra y algunas tapas y bocadillos de tortilla en la propia estancia del bar, a tener que acondicionar la zona aledaña de la casa para convertirla en comedor.


Así es la vida y aquella venta que conocimos mi compañero, Ismael José Rodríguez y yo, en los años 70, se convirtió en algo más y mejor.

Con qué pena escribo este artículo amigos de Pescarmona porque voy a echar mucho en falta mis paradas en La Venta de Getino Casa Amador cada temporada de pesca cuando me acerque al río Torío Al coto de Felmín para practicar parte de lo que más quiero en la vida, PESCAR. Ya no será igual, seguro aunque lo vuelvan a abrir otros propietarios, si es que lo abren. Ya no veré salir el humo de la chimenea, incluso en verano, ni corretear de un lado a otro de la estancia a la singular Mirta.



Que os vaya lindo en la jubilación y que disfrutéis todo que podáis y eso que la exclusiva del cierre se la habéis dado a mi estimado “Tio Ful”, aunque Mirta había quedado en avisarme vía teléfono cuando hace unos 15 días hablé con ella.


Mis amigos de la pesca, JOSÉ MIGUEL OLMOS ÚBEDA, un riojano de Santo Domingo de la Calzada...

  JOSÉ MIGUEL OLMOS ÚBEDA , un riojano de Santo Domingo de la Calzada   Texto y fotos: Eduardo García Carmona y J.M. Olmos   José Mi...