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lunes, 9 de septiembre de 2024

Mis amigos de la pesca: CHEMATU, "un chaval" de Hospital de Órbigo...



JOSÉ MARÍA PÉREZ MARCOS
, “Chematu”, pescador y cazador del Órbigo…

Un pescador “como la copa de un pino” aunque, mejor montador de moscas leonesas y persona

Uno de los “herederos” de los hilos de Pepín “El Faria”

 

Texto y fotos: Eduardo García Carmona


Eduardo y José Mª Pérez Marcos

Le conocí en los primeros años de los ’80 y tuvo que ser un amigo común, ISIDRO CANO SANTOS,  que sabiendo de mi afición a la pesca y mis artículos en Diario de León, me lo recomendó para un reportaje. Así fue y aprovechando una jornada de pesca de cangrejos autóctonos, de los de antes, en


Riego de la Vega, localidad próxima a La Bañeza, en casa de “un grande de las ondas”, AMADOR ARCONADA, fuimos hasta Hospital de Órbigo. Allí en el quiosco de prensa, chuches y demás frente al ayuntamiento,  se encontraba tras la ventanilla, Chema, a quien posteriormente le quedó el mote de “Chematu” por

una firma comercial a la que representaba, Matutano. Curioso, estaba confeccionando mosquitos ahogados con el mandril de mano. Era su pasión y “negocio” para sacar unas pelas a mayores. Qué tiempos.


Ese primer día y tras realizarle una entrevista para el periódico, nos quiso hacer a Arconada y a mí una demostración de cómo se pesca a mosquito ahogado, “a la leonesa”. Ojo, no fue en el río sino en el canal que atraviesa la localidad y que pasaba junto al quiosco. Vaya truchas que sacó. A los dos locutores se nos salían los ojos de órbita.



Desde entonces, Chematu pasó a engrosar la “lista de mis mejores amigos de pesca” y no sólo de la pesca porque nos unió una amistad muy buena.

Conocí a sus padres que vivían frente al puente del Paso Honroso, en una de aquellas casas con huerta. Ese mismo año, me invitó a la matanza del cerdo a la antigua usanza y que se hacía en la propia pradera de “las justas”. Comimos los chicos, bebimos y pasamos una gran jornada.


Con los años
, y siempre que me acercaba por la zona para presentar fiestas en las discotecas de La Bañeza, Carrizo de la Ribera, etc. Chematu me acompañaba. Le gustaba la juerga y, sobre todo el micrófono. Más de una vez le hice debutar en el escenario y terminó presentando fiestas en Carrizo y Benavides, principalmente. Vaya genio estaba hecho.

Casado con una asturiana de Moreda de Aller, casi como yo, la mía es de Bañugues, la amistad se convirtió en “familiaridad”.


Me abrió camino para mis reportajes de prensa presentándose a los mejores montadores y pescadores de la zona: Granizo, Canina, Cirolín… a quienes les inmortalicé con aquellos primeros reportajes, también, en TELEVISIÓN DE LEÓN, donde también colaboré.


Pescar, pescamos muchas jornadas y en buena compañía: Fusil, Enrique…auténticos maestros de la pesca a mosquito ahogado y cebo. Vaya pescatas.

En el puente de La Garandilla, junto con “Fusil”, personaje muy querido en toda la ribera del Órbigo y alrededores, disfrutamos una gran jornada de amistad y muchas capturas. No capturas cualquiera, sino del Omaña y a mosca de la piedra, de la que Granizo era el profesor y nosotros los alumnos. Otras jornadas de pesca junto a Enrique, otro gran pescador de la ribera. Recuerdo con especial cariño una que realizamos en el acotado, entonces, de Santa Marina del Rey.

Carmona y Chematu junto al jabalí abatido

Después, llegaron jornadas de caza menor con perro en el coto que tenía en la zona de Sahagún un amigo suyo, “El Barquero de Veguellina”. Compramos una invitación de temporada y así disfrutamos. También de caza mayor., por los montes de Luna.

En Asturias, también hemos pescado juntos y, Chematu para mí, además de un maestro del mosquito ahogado, era un fenómeno observando el río, las aguas. Siempre sabía dónde estaban las truchas. Parecía tenerlas numeradas. Un artista.


Hemos coincidido en muchos eventos de pesca y jornadas de montajes de moscas, especialmente en las del C.D. de Pesca Órbigo siendo parte importante en “La Semana de pesca de Hospital de Órbigo”, evento al que acudí en varias ocasiones a dar charlas.


En La Muestra del Gallo de Pluma de La Vecilla es uno de los pioneros y, además de conocer a los mejores criadores de pluma tenía un montón de amigos, también pescadores y montadores de moscas, que se acercaban de toda España. Allí coincidimos en la primera muestra de la que conservo un diploma de colaborador como medio de comunicación.


Este hombre, aunque “cojea” es único para los amigos y conocidos. UN GRANDE del mundillo de la pesca que tiene su sitio ganado en la historia de la pesca de León y como no podía ser menos, entre “mis amigos los pescadores”.

Hilos de Pepin El Faria.

Gracias, JOSÉ MARIA PÉREZ MARCOS “Chematu” por tu amistad y los muchos consejos que me diste para la pesca y, especialmente, para terminar haciéndome montador de moscas con hilos heredados de muchos de otros grandes que me regalaste, entre otros de PEPIN EL FARIA.

jueves, 5 de septiembre de 2024

ÓBITO: Adiós amigo Zapa...

 



¡¡¡Adiós amigo ZAPA y que Dios te acoja en la gloria eterna…!!!

Nos ha dejado solos, se nos ha marchado a pescar con San Pedro y otros amigos terrenales que le esperaban en el cielo

Exequias: viernes en el TANATORIO LA LUZ, de Laredo y FUNERAL éste sábado, 7 de Setiembre a las 16 horas, en el Santuario de la Bien Aparecida (Ampuero-Cantabria)

 

Texto y fotos: Eduardo García Carmona

 


He sacado fuerzas de mis entrañas pero las he sacado para poder escribir el “adiós” de un amigo cántabro, FRANCISCO JAVIER HERRERO MENDIONDO “Zapa”. La llamada de Ana, tú compañera me sobrecogió. Estaba preparando un reportaje tuyo para mi nueva sección “Mis amigos de la pesca” y he tenido que dar un giro a lo escrito.


A Zapa
, hace cinco años, le descubrieron un cáncer. Maldito cáncer y en el pulmón. Antes, había pasado por una intervención de corazón. Todo parecía que marchaba bien tras muchos meses de sufrimiento para él y toda la familia.

Qué alegría me diste amigo, cuando unos días antes de la Navidad de 2022 me llamabas para darme la noticia deseada tras muchos, muchos meses de sufrimiento. A Zapa le habían dado los resultados de las pruebas realizadas tras la operación donde le extirparon uno de los pulmones debido a un cáncer. Con anterioridad le habían operado de problemas de corazón. Las pruebas realizadas con medicina nuclear no han detectado ramificaciones, ni nada por el estilo: TODA VA BIEN, me dijo.


El abuelo ZAPA se estaba recuperando rodeado de sus seres queridos en su Cantabria del alma y con la fe de  la Virgen de La Aparecida, velando.

Francisco Javier Herrero Mendiondo “ZAPA”, sólo pensaba en vivir con la paz de lo divino. Siempre hablábamos de pesca, de jornadas de caza que disfrutó hasta última hora e incluso me contaba que ya había dejado de atender la huerta. Zapa tenía en “la huerta” uno de sus mejores regalos. El mejor regalo de éste mundo lo recibió de su hija cuando le dio un NIETO por el que suspiraba.


Una última llamada telefónica me anunciaba que “el cáncer se estaba ramificando y eso, amigo, es lo peor” me decía muy entero. Personalmente, no lo entendía no quería entenderlo notándole tan “entero”.

Para animarlo, cosa que él hacía conmigo, hablábamos de otros amigos de la pesca que padecían como él los estragos del maldito “bicho”. Me decía que estaba preparado y se acogía a la bondad del creador. Yo, no lo entendía o mejor, no quería entenderlo, repito.


Me contaba la intervención del quiste maligno (tumor encapsulado) que había crecido hasta los 11 milímetros y le limpiaron nueve ganglios. Las pruebas realizadas fueron muchas. Siempre surgía algo y ese algo llegó en forma de ramificaciones.

En aquella conversación le noté firme, dicharachero, versátil y con unas ganas tremendas de contarme lo que ha padecido en los últimos meses.  Ahora el mal estaba muy ramificado y ha llegado el momento del adiós.


DESCANSA EN PAZ, amigo
y desde ahí, prepara el anhelado viaje de pesca a Islandia que no pudiste hacer en vida.

Te has ido, amigo y compañero de pesca y otros avatares de la vida. Te has ido como un campeón que has sido, con un palmarés como pocos en la pesca, cuando la pesca a sedal pesado estaba “en pañales” y con herramientas “del siglo pasado”.


Qué grande eras y que potencia desarrollabas en el río. No había corrientes, ni peñas, ni peñascos que te echasen para atrás.

Descansa hermano en la paz del señor y prepara “esos ríos del cielo” para cuando vayamos caminando todos hacia ellos. Esperando que sea “más tarde que pronto” y, eso sí, disfruta de amigos que conociste y disfrutaste en la tierra que, ahí en el cielo, te estarán preparando un gran recibimiento.


DEP amigo, FRANCISCO JAVIER HERRERO MENDIONDO “Zapa”
y enviamos a toda tú familia el cariño particular y el de miles y miles de amigos y conocidos que te hemos gozado y querido en vida.


Valga esta frase que me regalaste en una entrevista, como homenaje póstumo:

 “Pescar a cola de rata es como ser el director de una gran orquesta donde la caña es la batuta, las piedras y la vegetación, los músicos y, el agua junto con  el viento son la coral”

Exequias: viernes en el TANATORIO LA LUZ, de Laredo y FUNERAL éste sábado, 7 de Setiembre a las 16 horas, en el Santuario de la Bien Aparecida (Ampuero-Cantabria)

domingo, 1 de septiembre de 2024

Mis amigos de la pesca: JUAN MORENO, VICENTE PRIETO, "el pesca de La Rúa" y...

En la pradera de la era con truchas de "la fábrica de salazón"


VICENTE PRIETO “el pescadero de la calle La Rúa” y JUAN MORENO TASCÓN, ANTONIO ADÁN, ANTONIO SAN FRANCISCO…

Con el ellos  formé amistad, pescamos muchos años, realicé mi primer mosquito ahogado, y escribí “La HISTORIA DE LA SEMANA DEL PADRE”, entre 1980-86

 

Texto y fotos: Eduardo García Carmona

 

Juan Moreno pescando en Las Salas

Durante seis años, JUAN MORENO TASCÓN, amigo y vecino en Trobajo del Camino, y criador de gallos para la pesca en Aviados, artesano de mosquitos con marca oficial “Chicharra” y yo, “Juan y yo” que así nos llamó MANUELA, en Las Salas localidad a los pies de la presa de Remolina, donde recalábamos la primera semana del mes de julio en tierras de la montaña leonesa, en Las Salas entre 1980/86. Es allí, en "la era" del pueblo donde cargados de artilugios, a tope nuestros coches, finalizaba el viaje. Una semana más tarde volvíamos a poner de trastos en el coche y regresamos a nuestro hogar en la capital leonesa con una inmensa pena.


La llegada a Las Salas
no puede ser más feliz ese año de 1986. Son muchas las ganas de volver a estar un año más, en la "semana del padre", así la denominamos desde hacía unos años.

El paraje era ideal, montañas y más montañas, el río por medio, un

Preparando el desayuno

puente sobre el Esla que separaba "la era" del pueblo, una  fuente con agua cristalina y fría para calmar nuestra sed. Los chopos, salgueras y sobre todo cerezos y nogales completan el paisaje limpio y sano. Al despertar nos acompañan los alegres trinares de todo tipo de pájaros y un mirlo, espléndido en su cantar, que nos alegraba el amanecer.

Familias de Vicente y Eduardo

Con el atardecer, tras una jornada de sol de justicia, la temperatura era mucho más llevadera y daba gusto disfrutar al aire libre de nuestro tiempo de regocijo.

Las noches eran frías pese a ser verano pero se agradecían. El ambiente se inundaba de rocío, únicas gotas que mantenían la hierba verde, refrescando el ambiente, obligándonos a la utilización del anorack.

En Huelde, hoy bajo las aguas del pantano

Así transcurría un día sí y otro también de "nuestra semana". Parecía larga, pero como en años anteriores, al final fue corta, muy corta. Cuando uno disfruta qué rápido transcurre el tiempo.

El estar en contacto con la naturaleza, hace que se valore mucho más lo que se disfruta. Se mima con cariño el entorno, que otros muchos estropean en su visita diaria o de fin de semana.


Cuando comenzamos “la semana del padre” en 1980 estábamos solos en aquella “era” de Las Salas en compañía de VICENTE PRIETO Y SU FAMILIA, CON ANTONIO ADÁN Y ANTONIO SAN FRANCISCO que llevan más de 20 años acudiendo al mismo lugar. San Francisco me inició en el montaje de mosquitos. Allí, hice el primero, la hormiga de ala blanca. Estaba tan mal hecho que hasta me pescó en el primer lance. Quizás por eso entró la trucha a mi rastro. La semana siguiente me llevaron a Ubaldo y Toña y compré los hilos para la confección de moscas. Algunas hilaturas aún las conservo.


Nuestro furor por la pesca era tal, que lo primero que hacíamos al llegar, antes de cruzar el puente, era mirar el río, observar las truchas, seguirlas con la mirada y casi, numerarlas.

El espectáculo que nos encontrábamos era una pasada.

Pescábamos lo que podíamos para alimentarnos, principalmente aunque, algunas las escabechábamos en botes para comer con los amigos en las bodegas.


En una ocasión nos visitaron dos amigos de Juan Moreno: GERARDO GARCÍA MERINO Y JOSÉ ROBLES, "Pepe relojes" y entre los cuatro pescábamos toda la zona desde el puente de Las Salas hasta la compuerta del pantano y entre semana, éramos cuatro pescando pero, con la llegada del fin de semana eran tantos los pescadores, que las truchas obligatoriamente tenían que esconderse en las cuevas, bajo las piedras y algunas, me imagino, que incluso “emigrarían para Alemania”.  Aquello parecía “la guerra”, una guerra sin cuartel. Imagínense  llegar al río a pescar y tener que numerarse todos los pescadores para poder lanzar por orden. Así fue como al año siguiente decidimos dejar de realizar la Semana del Padre. Habíamos perdido “la paz y tranquilidad” de seis años hermosos.

En el bar Las Pintas con la familia de Serafin

En nuestro diario vivir en Las Salas, durante esta semana, una parte muy importante eran las gentes del lugar. Algunos, toscos y reservados, otros, los más, abiertos y generosos, con amistad sincera ganada a lo largo de los seis años que llevamos acudiendo al lugar.

Como buenos pescadores no podíamos dejar pasar el rato de la partida de cartas. Nuestro lugar de reunión, en unas ocasiones, era el BAR "EL JAIDO" y en otras, EL BAR "LAS PINTAS". En el primero, siempre atentas y serviciales, Loli, Belén y Elena, las tres hermanas de Raúl que, también, ayudaba. Por cierto, tanto Raúl como su amigo Ramón, eran unos auténticos fenómenos jugando al futbolín.

En la puerta del bar Las Pintas

En "Las Pintas", el tute y la escoba nos esperaban a diario. Era un mano a mano entre “Juan y yo” que, a veces, se convertía en lucha por parejas con personas del lugar. Por medio Manuela, la singular Manuela, alma y vida del lugar, con su particular alegría y bondad reflejado en el trato. SERAFÍN Y ENEDINA propietarios del negocio: Mesón Bar Las Pintas, Aníbal, Enrique, Pedro y muchos más.

Mila, Vicente, Eduardo y Begoña

Poco después cerraron el pantano y todas las historias allí vividas, quedaron en eso, en historias para el recuerdo pues nunca más volveríamos a acampar en aquel lugar, donde la naturaleza era nuestro hogar, donde el río era nuestra fuente de distracción y donde las gentes de la montaña se convirtieron en nuestra familia de Las Salas.

Con los propietarios del Bar de Huelde

Cómo se echan de menos aquellas historias vividas o contadas, con JUAN MORENO, VICENTE PRIETO y su cuñado ANTONIO ADÁN, principalmente. Aquellos “fuegos de campamento junto a las rocas, rocas que hacía de altavoz y al lado las tiendas de campaña. Aquellas queimadas y los cánticos posteriores. Por cierto, el pescadero, eran quien mejor daba “el do de pecho”, sus canturriadas se oían hasta en Riaño. Con los efluvios del alcohol, en más de una ocasión entrábamos en las tiendas de campaña “a gatas” o llegábamos directos de la discoteca El Roble, en Riaño, donde acudíamos a “mover el esqueleto” y tomar alguna copa.

Vicente, Juan y Eduardo

Qué años más hermosos. Lo malo es que VICENTE Y ANTONIO se nos fueron (Dep) hace unos cuantos años y no podrán leer estos recuerdos aunque, en el cielo igual hay Internet y conectan con Pescarmona.

Va por vosotros y vuestras familias a las que siempre llevaremos en el corazón porque ellos fueron “de mis primeros amigos de la pesca”.

domingo, 25 de agosto de 2024

NUEVA SECCIÓN, "Mis amigos de la pesca"...



ISMAEL JOSÉ RODRÍGUEZ FERNANDEZ “Maelín el de Santa Olaja”

Mi primer amigo de la pesca desde los años 70 del siglo pasado

Un Babiano singular

 

Texto y fotos: Eduardo García Carmona

 


Con mi primer compañero de pesca en tierras leonesas, allá por los años 70 del siglo pasado, ISMAEL JOSÉ RODRIGUEZ FERNÁNDEZ “Maelín el de Santa Olaja”,  quiero comenzar estar nueva sección de Pescarmona, por donde espero "retratar" con el corazón a cada uno de los pescadores que me han aportado algo en ésta afición que llevo tan dentro.


“Maelín, el de Santa Olaja”
que así le conocen en su tierra de Babia, nació a orillas del río Luna, como para no ser pescador de truchas.

Viviendo quien esto escribe en Trobajo del Camino (León), frente a mi domicilio se encontraba Talleres Bagardi donde un buen día tuve que dejar a reparar mi 127 porque le fallaba algo en el motor. Pablo, era el propietario junto con su hermano y, hablando, hablando, salió la pesca por medio. Acababa de llegar a tierras leonesas y no tenía compañeros de pesca y amablemente, Pablo me “arrimó” a su cuadrilla que la componían, además de Bagardi, Ismael “Maelín” y  Pepín. Los dos últimos trabajaban en el Banco Central y, en ocasiones hasta el subdirector, Vicente, nos acompañaba en algunas de nuestras jornadas.



Así fue como me introduje en ésta cuadrilla aunque, esporádicamente, alguna vez había pescado en el río Torío en aquellos domingos maravillosos que pasábamos en verano con Luis Velilla y su familia en Garrafe de Torío. Allí conseguí mi primera trucha a cucharilla. Qué tiempos.


Pues bien, “ya casi de manera profesional” me bauticé con Bagardi, Maelín y Pepín. Los fines de semana nos acompañaban las esposas e hijos a disfrutar de la naturaleza.

Allí nació mi mejor compañero de pesca en León, Maelín, aunque todos fueron buenos amigos a posteriori. A Maelín aún lo conservo. Los otros dos, Bagardi y Pepín, nos dejaron por el camino y estarán pescando en el cielo.


Ismael José, “Maelín”, era un apasionado de la pesca que me enseñó lo mucho que sabía y que poco a poco fui adquiriendo.

En aquellos años se pescaba a cucharilla y mosquito ahogado o pesca a la leonesa y, desde entonces fui aprendiendo de unos y otros.


Con mis 24 años cumplidos era un chaval al lado de los tres. Ellos tenían entre diez o doce años más que yo pero, el afán de aprender hizo posible que los años no marcasen diferencias y pronto “el alumno aventajase al maestro o maestros” llegando a decir la cuadrilla, en más de una ocasión, que si Eduardo no pescaba a cucharilla, “mal lo tendríamos nosotros a mosquito ahogado”. Es cierto, manejaba la cucharilla con destreza y la ponía donde quería.

Así pasaron los años y así nació la familiaridad entre unos y otros incluyendo esposas e hijos.


Han sido tantas las jornadas de pesca al lado de Ismael que si me paro a contar anécdotas, no termino en un mes y sin descanso.


Gracias a Maelín he conocido prácticamente todos los ríos de León y, especialmente, el arte de pescar a mosquito ahogado del que me hice un gran aficionado. Cuando me pasé a la mosca seca, “casi me dejaron de hablar” y en broma, me querían tirar piedras cuando me metía en medio del río con mi vadeador, aquellos primeros de neupreno negro. Qué tiempos.


Maelín dejó de pescar cuando notó que ya le “costaba mucho trabajo” confeccionar las cuerdas con los mosquitos, incluso le tenía que preparar alguna y enhebrar los anzuelos. Los años no perdonan y así es como abandonó la pesca activa hace unos 20 años. Eso sí, continúa acudiendo con mis nuevos compañeros, cada vez que nos acercamos por Babia o vamos al Bernesga, Curueño y Torío.


Pasada la jornada de pesca comemos con Maelín la cuadrilla completa (José Luis, Benito y yo porque Beni también se fue al cielo o donde sea), hablamos y hablamos de aquellos años, recordando aventuras que nunca se borrarán de nuestras mentes.


Mi querido Maelín de Santa Olaja, siempre estarás conmigo y espero que “inmortalizado” pues hasta en mi pregón de La Semana Internacional de la Trucha de León en 2009, te mencioné con aquella “maravillosa captura”, que no fue tal porque se soltó rompiendo el hilo, no fue captura pero quedó en nuestras retinas en una noche de luna nueva, en el antiguo coto de Bachende, al ladito de Riaño, otro de nuestros lugares favoritos de pesca.


Con todo mi cariño y admiración hacia ti, comienzo ESTA NUEVA SECCIÓN EN PESCARMONA porque sabes que “te quiero un montón” y tras de ti, desfilarán mis amigos de la pesca que, la mayoría son tuyos también.

miércoles, 21 de agosto de 2024

"Open San Froilán, seudo Semana Internacional", inscripciones...

 



ABIERTA LA INSCRIPCIÓN DEL OPEN DÚOS…

LVI Semana Internacional de la Trucha de León es de “todo” menos semana

Se celebrará los días 4 y 5 de Octubre en el río Órbigo (León)

Y otras actividades del 18 al 20 de Octubre

 

Texto y fotos: Eduardo García Carmona

 


Open de pesca a mosca por parejas que no LVI Semana Internacional de la Trucha.

Como informador, le acompaño lo remitido por la Junta de Castilla y León, como Pescarmona, página de información de pesca, después daré mi opinión de lo que me parece “una charlotada”.


INFORMACIÓN

Los días 4 y 5 de octubre se celebrará en el río Órbigo el Open de pesca a mosca por parejas. Concretamente la competición tendrá lugar en los Cotos de pesca de Villarroquel y Sardonedo y EDS de Santa Marina y Villanueva de Carrizo.


Se celebrará en dos modalidades: pesca a mosca (cola de rata o sedal pesado) y pesca a la leonesa.

Este evento reunirá a aficionados de la pesca de toda la España en un formato abierto (Open) y algún extranjero.

Las inscripciones y bases del concurso se realizarán a través de la web:

 www.destinopesca.es


OPINIÓN DEL OPEN LLAMADO SEMANA INTERNACIONAL DE LA TRUCHA DE LEÓN

Reconozco que no es de mi agrado éste nuevo formato que la Junta de Castilla y León le quiere dar a LA SEMANA INTERNACIONAL DE LA TRUCHA DE LEÓN en su formato de 55 años pero, “bueno es don dinero” y más si llega desde Europa.


Sinceramente, y sin ánimo de ofender, éste formato nuevo me parece "UNA CHARLOTADA" que en nada se parece a una "CORRIDA DE TOROS" aunque se celebre en el mismo “coso”, en este caso río o ríos de la provincia de León.


Personalmente a este evento le llamaría OPEN DE SAN FROILÁN, por aquello de las fiestas de León pero, cambiar LA TRADICIONAL SEMANA, con 55 años de historia, por éste evento, cuanto menos, me parece “patético”.

Eso sí, después, vendrá el concurso gastronómico, la feria de productos de pesca, la piscina infantil, conferencias y filandón de pesca que, me imagino estarán bien pagados, al menos las conferencias.

Y de aquella SEMANA INTERNACIONAL, qué queda.

Mis amigos de la pesca…

El pucelano OSCAR ARRATIA CASQUETE “Río de la Vida” se está convirtiendo en “el buque insignia de la pesca” en las ondas de España   Te...